11/01/2026
Mi primer acercamiento a lo que se siente tener un hijo, es Vigo. Al día siguiente que nos lo dieron se enfermó muy grave y pensaron no iba a sobrevivir. Desde ahí empezó un amor in crescendo, que no tiene razón ni lógica. Solo es.
A Vigo lo tengo desde el internado de medicina. Así que llegó en un momento determinante en mi formación.
Él es mi primer todo. Mi compañero del alma.
Cuando él se enfermaba yo sentía tanto temor y ansiedad. Vigo me hizo entender mejor a los papás, antes que naciera Emma. A ponerme en sus zapatos.
Recuerdo una vez de médico general, que tuvo una diarrea de alta tasa disenteriforme y yo lloraba pensando que se me iba a morir. Antonio me dijo, ¿pero vos no ves eso todos los días en el hospital? Y yo respondí: “¡sí, pero no en mi perro!”
Ya luego nació Emma y mi visión del mundo y la pediatría cambió aún más.
Pero todo comenzó con él.
Cuando me fui a Italia, yo a quien más extrañé de todo, fue a él. Veía un perrito , y en ocasiones lloraba.
Mis papás dicen que Vigo olía mi carro, las llantas. Que si abrían las puertas, se quería subir buscándome.
Poco a poco, se convirtió en mi perro de terapia. Sin entrenamiento de nada. Si yo estoy triste, él sabe. Si estoy ansiosa, se acerca. Me absorbe lo negativo y me llena de su amor incondicional.
Hace unos meses yo no me sentía bien, y cuando lo veo subió las gradas y se acostó a la par mía. Tenía ya más de 12 años en ese momento.
Mi machito tiene 13 años y casi 6 meses.
Le diagnosticaron una neuropatía progresiva en setiembre. Y poco a poco se ha ido deteriorando. Lo estoy disfrutando un día a la vez. Intentando decidir lo mejor para él.
Yo siempre digo que nadie me ama como él. Mami se enoja mucho. Pero es que yo me refiero a ese desinterés, fidelidad, complicidad.
El vínculo que se puede tener con los animales puede ser difícil de comprender para muchos. Yo creo que Vigo me hizo mejor persona y pediatra.
Si yo sufro así su enfermedad, su pronóstico y su etapa final de vida; no puedo imaginar los papás que acompaño en el día a día. Ojalá un día pueda parecerme aún más a él y servir cada día a toda familia con más amor y vocación.
No hubo y no habrá.