07/01/2026
Cuando la vida te pone bajo presión, hay distintas formas de responder. Algunas personas se quiebran, otras se endurecen y otras transforman el contexto en el que están.
La metáfora de la zanahoria, el huevo y el café, que me acompaña desde mis inicios a nivel profesional, lo explica bien: no es el calor lo que define el resultado, sino cómo eliges responder a él.
En mi trabajo veo algo que se repite con frecuencia: frustración en personas competentes, comprometidas y líderes muy capaces, no porque les vaya mal, sino porque están peleadas con la realidad.
Siguen esperando el final del cuento: ese momento en el que todo se ordena, se estabiliza y deja de exigir: cuando logre tal resultado, cuando pase esta crisis, cuando tenga mi equipo ideal, cuando consiga x, y o z.
Pero la vida profesional y el liderazgo, no funcionan así. En realidad hablamos de ciclos. Hay avances y retrocesos, claridad y ambigüedad, logros y tensiones simultáneas.
Cuando alguien vive esperando que “todo termine” para estar bien, se desconecta de lo que sí está pasando y de lo que sí puede construir hoy.
Por ello, madurez emocional no es esperar condiciones ideales, es operar con lucidez en escenarios imperfectos, dejar de resistirse a la realidad y empezar a fluir sobre ella.
Ser café, para mi significa responsabilidad, tomar posición ante la realidad, decisión y capacidad de transformación (siempre que sea posible).
¿Qué tal si trabajamos para ser café?
Y tú, cuando la presión aumenta y la realidad te confronta, ¿qué eliges hacer con ella?
PD: Gracias a las personas en rol ejecutivo con las que tuve sesiones de coaching ayer y hoy. Me recordaron que los inicios también pueden ser retadores y que, frente a ellos, lo que corresponde no es esperar condiciones ideales, sino tomar posición y hacer lo mejor posible con lo que se tiene.
PD2: Algunos de estos ejecutivos no tuvieron tregua postvacacional, así que tendremos que trabajar adicionalmente en el reajuste. A veces la realidad no nos da permiso y ahí el liderazgo requiere algo distinto.