07/08/2025
La lactofermentación aporta beneficios nutricionales para la salud mucho mayores que la verdura fresca.
La lactofermentación transforma los azúcares del repollo en ácido láctico junto con sustancias saludables. La fermentación potencia el crecimiento de probióticos, bacterias beneficiosas que actúan como primera línea de defensa contra las toxinas y patógenos. Mejora el equilibrio bacteriano intestinal, mejora la digestión, ayuda a reducir los gases, la hinchazón, el estreñimiento, la diarrea y los síntomas relacionados con la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Como la mayoría de los alimentos fermentados, el chucrut contiene una gran complejidad de enzimas que ayudan a descomponer los nutrientes en moléculas sencillas fáciles de digerir que el organismo absorbe fácilmente.
El chucrut es muy nutritivo. Es fuente de nutrientes esenciales, que incluyen vitaminas A, B1, B2, B6, ácido fólico, C y K2 (menaquinona), y minerales como calcio, hierro, potasio, sodio, fosforo, selenio, manganeso y cobre. Por cada 100 gramos tiene 23 Kcalorías, contiene 0,1 gr de grasa, 3 gr de carbohidratos, 1,8 gr de proteínas y 2 gr de fibra.
El chucrut se produce a partir de repollo rallado en una solución de agua con una concentración del 2 al 3% de sal, en la que se lleva a cabo una fermentación láctica espontánea producida por
Lactobacillus spp.
Lactococcus spp.
Leuconostoc spp.
Bifidobacterium spp.
El proceso de fermentación disminuye el pH de la solución impidiendo la proliferación de otras bacterias.
La fermentación potencia el crecimiento de probióticos, bacterias beneficiosas que actúan como primera línea de defensa contra las toxinas y patógenos