05/02/2026
Una situación frecuente en consulta de medicina interna es la polifarmacia, definida como el uso simultáneo de múltiples medicamentos. Su relevancia clínica no se limita al número de fármacos, sino a sus interacciones, al horario de administración, al orden de toma y a la vigencia real de cada indicación.
La combinación de ciertos antihipertensivos puede potenciar descensos excesivos de la presión arterial. Algunos analgésicos, junto con diuréticos, pueden comprometer la función renal. Varios psicofármacos, usados en conjunto, aumentan el riesgo de somnolencia, caídas o confusión. Además, las condiciones de salud evolucionan con el tiempo, mientras que los esquemas farmacológicos suelen mantenerse sin revisión.
Ante una lista extensa de medicamentos, la evaluación clínica debe centrarse en cuatro puntos. Verificar si cada fármaco mantiene una indicación válida. Identificar interacciones con impacto cardiovascular, renal, neurológico o metabólico. Detectar duplicidades terapéuticas innecesarias. Valorar si el esquema es realmente viable para la persona, sin errores de adherencia.
La polifarmacia no siempre puede evitarse, pero sí debe supervisarse. Una revisión periódica permite optimizar tratamientos, reducir riesgos y mejorar la calidad de vida. Cuando se utilizan varios medicamentos, la evaluación debe ser integral y conjunta, no fragmentada.
📲 WhatsApp 8668 9871
📍 Santa Verde, Heredia — Edificio Laurel, O-208 y O-209
🧭 Waze: https://zurl.co/RjArk
🕗 Lunes a viernes 8:30 am – 8:00 pm
🕓 Sábados 8:30 am – 4:30 pm