23/04/2026
El sistema linfático transporta a la corriente sanguínea un líquido claro, acuoso y rico en proteína que se llama linfa. La linfa contiene linfocitos, o glóbulos blancos, que atacan los virus y las bacterias al entrar al cuerpo. Si alguna vez ha estado enfermo y ha tenido hinchazón o sensibilidad al tacto en el cuello o las axilas (donde están los principales ganglios linfáticos), ha comprobado que su sistema linfático funciona.
Sin embargo, a veces, el sistema linfático se bloquea por causa de obesidad, lesiones graves o trastornos genéticos. Cuando eso sucede, la linfa que drena de los tejidos del cuerpo no tiene a dónde ir y queda atrapada en los tejidos. Cuando se acumula una cantidad suficiente de linfa, se produce hinchazón. Esta hinchazón puede tener efectos desfavorables en su calidad de vida.
El linfedema puede resultar muy molesto para quien lo padece pero, con los tratamientos adecuados, el 95% de los pacientes presenta mejoría, que es excelente en casi un tercio de los casos.
Hay dos tipos de linfedema:
Linfedema Primario (congénito): Resultado de una disfunción genética o malformación del sistema linfático presente desde el nacimiento o desarrollada más tarde, donde encontramos:
- Enfermedad de Milroy: Linfedema congénito hereditario.
- Linfedema precoz: Aparece antes de los 35 años, frecuentemente durante la pubertad.
- Linfedema tardío: Surge después de los 35 años.
Linfedema Secundario (el más común): Ocurre debido a daños externos en el sistema linfático:
- Tratamientos contra el cáncer: La extirpación de ganglios linfáticos (axilares en cáncer de mama, por ejemplo) y la radioterapia son las causas más frecuentes.
- Infecciones: Infecciones graves, infecciones parasitarias (filariasis, común en países en desarrollo) o infecciones de la piel (celulitis) que dañan los vasos linfáticos.
- Cirugías y traumatismos: Lesiones, quemaduras o cicatrices quirúrgicas que bloquean el flujo linfático.
- Tumores: Células cancerosas que bloquean los ganglios o vasos linfáticos.
- Enfermedades venosas: La trombosis venosa profunda o insuficiencia venosa crónica puede sobrecargar el sistema.
Típicamente, la hinchazón por linfedema ocurre en los brazos o las piernas. Los síntomas pueden incluir los siguientes:
- Un brazo o una pierna se siente pesado o lleno de líquido.
- La piel de la parte hinchada se siente tirante.
- Es difícil mover una articulación del brazo o de la pierna, incluso las articulaciones de las manos y los pies.
- La piel se engrosa.
- Se siente picazón en las piernas o los dedos de los pies.
- Hay una sensación de quemadura en las piernas.
El linfedema puede desarrollarse meses o años después de la lesión inicial. Es importante destacar que el tratamiento temprano, ayuda a controlar los síntomas.