10/05/2026
Hay historias que nacen mucho antes de tener nombre, logo o una marca. La de Natura 506 empezó en la tierra.
La empezó un niño de Nicoya, Guanacaste, que miraba el campo y no veía solo suelo: veía posibilidad. Veía vida escondida bajo la superficie. Veía que, con paciencia, trabajo y visión, las raíces podían convertirse en futuro.Años después, ese niño se convirtió en el Ing. Carlos Blair Loría. En 2004 ingresó a la Universidad EARTH, en el trópico húmedo, para formarse como Ingeniero Agrónomo. Allí aprendió que el conocimiento también se cultiva, que la disciplina tiene estación, y que toda cosecha valiosa comienza con una semilla bien sembrada.
Se graduó en 2007 e inició su camino en producción agrícola, pero su vocación no se quedó solo en el surco. A finales de 2008 pasó a ser Docente y Asesor en el INA, dentro del Núcleo Agropecuario. Fue ahí, entre aulas, productores y territorio, donde entendió algo fundamental: enseñar también es sembrar. Acompañar también es hacer crecer.
Después de dos años de extensión agrícola con productores rurales, en 2010 comenzó a tomar forma una visión más grande: crear Agronegocios, una propuesta de proyectos agroinnovadores con tecnología agroindustrial y valor agregado. No se trataba únicamente de producir, sino de transformar. De mirar el campo no solo como origen, sino como motor de desarrollo.
Con el tiempo, esa visión fue echando raíces más profundas. Carlos trabajó en investigación de cultivos oleaginosos como Jatropha, Higuerilla y Acrocomia para biocombustibles, en la producción de SuperFoods y en plantas agroindustriales.
Y de ahí nace también Natura 506. De una historia que viene de la tierra, del aprendizaje y del trabajo constante. De una convicción profunda: llevar lo mejor de la naturaleza a las personas, con sentido, con origen y con propósito.
Porque cuando una marca tiene raíces reales, también tiene alma. Y cuando detrás hay una historia de campo, esfuerzo y visión, cada paso hacia adelante crece con más fuerza.