05/01/2026
Hay hábitos que parecen inofensivos… hasta que el cuerpo empieza a dar señales.
El baño no debería ser una sala de espera con Wi-Fi, ni el único lugar donde desconectas del día.
Permanecer sentado más tiempo del necesario cambia la dinámica natural de tu circulación, de tus músculos… y de tu suelo pélvico.
Por eso, más que “quitarte un momento de paz”, se trata de devolverle equilibrio a tu cuerpo.
Son ajustes simples: usar el baño para lo que fue diseñado, soltar el teléfono y moverte después.
Pequeños gestos que evitan grandes problemas —y que tu cuerpo te va a agradecer.
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