18/03/2026
❤️🇻🇪Hay tantas cosas que aprender de este regalo de alegría que nos dio la selección de béisbol de Venezuela…
Hoy confirmo algo desde el corazón: cuando hay unión, propósito y un mismo lenguaje, las probabilidades de triunfar se multiplican.
Nuestra identidad y nuestra historia nos atraviesan. Nos recuerdan lo más hermoso que llevamos dentro: unión, alegría, amor, pasión, entusiasmo, entrega… equipo.
Cada video que vi me llevó de regreso a tantos momentos en el estadio. Sentí nostalgia, pero también un amor inmenso. Y entendí algo:
El amor no se muda.
Nuestra identidad no se pierde.
Camina con nosotros a donde vayamos.
La gente la percibe. La siente. Se transmite.
Por eso, vale la pena usarla con orgullo, con amor y con alegría en todo lo que hacemos.
Gracias, selección de Venezuela, por unirnos por encender el orgullo en nuestro pecho por recordarnos quiénes somos.
Por permitirnos reconectar con una autoestima venezolana que ha sido golpeada, pero nunca destruida.
Esto… es un mimo al alma.
Y como tantos hemos repetido estos días:
este es nuestro año.
Porque cuando conectamos con algo más grande, cuando volvemos a la fe, recordamos que hay una guía, una promesa, algo que nos sostiene incluso en los momentos más difíciles.
Y bueno yo este año reconecte con Dios: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” Jeremias 33:3
Y hoy… siento que eso también lo estamos viviendo
Con el corazón y el amor siempre en Venezuela.
❤️🇻🇪