En Itabo, la preparación de un plato es un ritual, por su importancia y significado. Creemos que la comida es una forma de transmitir emociones, tradiciones y salud, pero también, que alrededor de ella se crean espacios únicos de intercambio y socialización, que nos interesa rescatar. Disfrutamos cada paso de la experiencia, desde la selección de los ingredientes (preferiblemente orgánicos y locales), su olor, color y textura para obtener un mejor resultado. En la preparación, utilizamos métodos y herramientas clásicas, tradicionales y contemporáneas, de distintas partes del mundo para enriquecer el proceso y hacerlo más divertido. Durante la cocción, utilizamos los recursos de la forma más óptima para reducir los desperdicios. En la presentación, aprovechamos las texturas y colores para que el plato final resulte más atractivo. Y finalmente en la degustación, reconocemos la cocina como un espacio familiar, para compartir con seres queridos, afianzar relaciones y disfrutar la experiencia culinaria.