11/03/2025
Acá les dejo algunas recomendaciones para ser este refugio seguro:
✨ Valida sus emociones: en lugar de decir “No llores” o “No es para tanto”, prueba con “Veo que estás triste” o “Entiendo que esto te frustra”.
✨ Acompaña con presencia y calma:no necesitas “arreglar” la situación de inmediato. Solo estar ahí, escuchar y ofrecer contacto puede ser suficiente.
✨ Pon palabras a lo que sienten: ayuda a tu hijo o hija a identificar y expresar sus emociones. “Parece que estás enojado porque no salió como querías”.
✨ Modela estrategias de regulación: respiraciones profundas, contar hasta 10, abrazar un peluche… Si tú regulas tus emociones, ellos aprenderán a hacerlo también.
✨ Enséñales que las emociones van y vienen: “Ahora te sientes muy triste, pero poco a poco pasará. Estoy aquí contigo”.
✨ No minimices ni exageres: su dolor es real para ellos, aunque para un adulto parezca pequeño. Dales el espacio para sentir sin hacerlo más grande ni invalidarlo.
✨ Fomenta la solución de problemas: una vez que la emoción haya bajado, pregúntales: “¿Qué podríamos hacer para sentirnos mejor?”.
Acompañar el malestar no significa evitarlo, sino estar presentes con amor y respeto, enseñándoles que pueden superar las dificultades con nuestro apoyo y sus propias herramientas.🧡👏🏽