15/12/2025
“La prevención olvidada: por qué seguimos llegando al médico demasiado tarde”
Por: Dra. Odilie Quesada Jirón
Médico General – Especialista en Medicina Integrativa y Homeopatía
Llegamos al médico casi siempre cuando ya duele demasiado, cuando el cuerpo ya no responde a “una noche mal dormida” ni a “una semana estresante”.
Esperamos a que algo se rompa para pedir ayuda. Pero la salud no es una emergencia, es una construcción diaria que comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas.
Una epidemia silenciosa en Costa Rica
Las enfermedades no transmisibles (ENT) —como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas— no solo están presentes… dominan el perfil de salud de nuestro país.
Según datos oficiales, en 2019 las ENT representaron más del 80 % de todas las muertes en Costa Rica y son la principal causa de mortalidad y discapacidad.
Ministerio de Salud Costa Rica
Esto significa que la gran mayoría de las muertes que registramos cada año podrían estar relacionadas con condiciones que suelen ser prevenibles o tratables si se detectan a tiempo.
En Costa Rica también observamos prevalencias preocupantes de factores de riesgo asociados:
El sobrepeso y la obesidad afectan a cerca del 67 % de la población adulta.
Un porcentaje significativo de adultos vive con hipertensión y diabetes, condiciones que se acompañan de estrés crónico, malos hábitos de sueño y desequilibrios emocionales.
Estas cifras no son solo números: son vidas que podrían estar mejor si adoptáramos un enfoque de salud verdaderamente preventivo en vez de reactivo.
El peso mundial de las enfermedades crónicas
A nivel global, las ENT son aún más contundentes: son responsables de aproximadamente 75 % de todas las muertes en el mundo cada año.
Solo en 2021, 43 millones de personas murieron por enfermedades crónicas, muchas de ellas antes de los 70 años.
Esto no solo representa una tragedia humana, sino un enorme desafío para cualquier sistema de salud:
• Costos directos e indirectos de estas condiciones se cuentan en trillones de dólares, tanto por atención médica como por pérdida de productividad, especialmente cuando se llega tarde a opciones de prevención.
Además, más de mil millones de personas en el mundo viven con condiciones de salud mental diagnosticadas, como ansiedad y depresión, que impactan directamente la calidad de vida y la capacidad de responder de forma saludable a otras enfermedades.
¿Por qué llegamos tarde?
En gran parte porque hemos asociado salud con ausencia de dolor, en lugar de verla como un equilibrio multifactorial: físico, emocional y ambiental.
Seguimos pensando:
“Si no duele, no necesito atención médica.”
Pero la evidencia nos dice que la salud no se sostiene exclusivamente con números de análisis o exámenes normales; se sostiene con hábitos, escucha profunda, prevención y una mirada integral al ser humano.
Medicina integrativa: una respuesta necesaria
La medicina integrativa propone un enfoque más allá del síntoma:
Prevenir antes que reaccionar
Escuchar al cuerpo y a las emociones
Entender al paciente como un todo, no como un diagnóstico aislado
No se trata de reemplazar la medicina tradicional, sino de complementarla con una visión que contextualiza la salud en el estilo de vida, el estrés emocional, las relaciones y los hábitos del día a día.
No podemos seguir esperando al dolor intenso, a la crisis o a los números alarmantes para buscar ayuda.
La prevención no es un gasto… es una inversión en bienestar.
Si revisamos y escuchamos a tiempo, podemos cambiar trayectorias de vida.
Porque la salud no se recupera de la noche a la mañana…
se construye desde adentro, con conciencia, constancia y cuidado.