30/12/2025
El retorno de la claridad
Después de tantos atardeceres comienzo a tornar mi mirada al alba nuevamente. Los cielos me reciben con un festival de luces y colores para acompañar a la claridad que retorna a mi vida, fruto del camino honesto y humilde por la hecatombe de mis falsos brillos.
Ahora me reconozco en los espejos y mi corazón ya no me es desconocido. Doy gracias por poder ver la generosidad de la vida y recibirla con alegría y sin culpas.
Este año los anhelos de mi corazón han empezado a tomar forma con ternura y suavidad, como la brisa amable que despierta a mi cuerpo al amanecer de mi renacer.
Mi gran riqueza son mis relaciones, empezando conmigo y extendiéndose hasta el cosmos entero. La paz y el amor fluyen con reciprocidad y esplendidez, mientras mi horizonte se vislumbra hermoso de la mano del amor que vuelve a invitarme a seguir descubriéndolo.
Me guían, a través del mar de mis incertidumbres, vientos más cálidos y un sol resplandeciente, y aunque haya más de una tormenta, mis ojos no olvidan al cielo claro que está siempre detrás de los nubarrones.
Me aproximo al ocaso de este año dichosa y plena, no porque conozca mi destino ni los mares que surcaré en mi travesía, sino porque la brújula que me guía es el amor inmanente de Dios y yo sigo comprometida a dejarme guiar.
Agradezco todas las oportunidades de aprendizaje, la misericordia salvaje de la que he gozado así como las personas que me han acompañado y las que cruzaran el umbral junto a mí. Ha sido un año de purificar mis intenciones, constatar lo transformado y ser totalmente sincera de quién soy. Y me gusta mucho quien estoy siendo y cómo lo vivo. Ha valido la pena el descender a mis infiernos y despojarme de todo lo que no era cierto.
Esta soy yo, humana y divina, amiga de mis demonios y dueña de mis gloriosos equivocos. Esta soy yo, no sé vivir a medias ni tampoco amar, por eso me entrego a la experiencia por completo aunque me tiemblen las piernas, y a cada estremecimiento me reencuentro con el fulgor del exquisito riesgo de amar a la vida de esta manera.
Así entraré a este nuevo ciclo, desnuda de pretenciones y certezas, cobijada por la fe y el manto feroz de la ternura.
Que este nuevo año nos encuentre despiertos y siendo realmente nosotros 🙏