23/12/2025
Tomé esta foto el 3 de diciembre, el día en que despedí a mi abuela paterna. Tan sólo una semana antes perdí también una tía muy querida y así se fueron sumando situaciones que no estaban bajo mi control y sólo tuve que fluir, dejar cada cosa para cada día, respirar con suspiros un día a la vez…y con todo volví a remontarme a lo vivido con mi papá y su ausencia volvió a doler como si lo perdiera de nuevo.
Pausar ya no era un lujo, era una necesidad. Y aunque todo siguió, no dejan de asomarse los recuerdos, los detalles, lo vivido.
A muchos se nos delega la responsabilidad indirecta de “ser fuerte”, de sugerir, de decidir, porque “tú eres la que sabe”, porque “tú eres la doctora”, porque “tú puedes”….aveces quisiera “no saber”, no tener que decidir, no tener que ser la “fuerte”. Pero hay cosas que no se delegan, que son como son.
Al mirar atrás puedo ver cómo la mano de Jehová me ha sostenido, me ha hecho fuerte y me ha dado la paz que he necesitado para decidir, para sugerir, para ser fuerte, para continuar…
Seguimos en pie de lucha, confiando en Aquel que ha prometido eliminar el sufrimiento, la muerte y el dolor, pronto….muy pronto 🤍
“Acaso no te he ordenado yo que seas fuerte y valiente? No tengas miedo ni terror, porque Jehová tu Dios está contigo vayas donde vayas” (Josué 1:9) 🤍