13/04/2026
Cenar temprano (idealmente 3 horas antes de dormir) acelera el metabolismo y mejora la calidad del sueño. Evitar cenas tardías regula la glucosa, reduce el hambre al día siguiente, disminuye la inflamación y favorece la reparación celular, ayudando a prevenir el sobrepeso y problemas digestivos, como la acidez, la distensión abdominal y el retardo del vaciamiento gástrico.