09/01/2026
𝐐𝐮𝐞𝐫𝐢𝐝𝐚𝐬 𝐲 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐞𝐭𝐚𝐝𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬:
Este inicio del 2026 quiero recordarles algo importante: no están solas en este camino.
Aprovecho esta primera semana del año, luego de la Navidad, el Año Nuevo y el Día de los Reyes Magos, para 𝐝𝐚𝐫 𝐠𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐚 𝐃𝐢𝐨𝐬 por permitirme ser parte de tantas familias a las que acompañamos durante el año 2025.
𝐆𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐢𝐚𝐧𝐳𝐚, 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐜𝐢𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐲, 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐨, 𝐩𝐨𝐫 𝐜𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫 𝐜𝐨𝐧 𝐟𝐞 𝐣𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐦𝐢𝐠𝐨 𝐲 𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐢 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐑𝐞𝐩𝐫𝐨𝐝𝐮𝐜𝐭𝐢𝐯𝐞 𝐆𝐫𝐨𝐮𝐩 𝐌𝐂.
Sé que muchas pacientes serán testigos de este mensaje; algunas recibieron la bendición de Dios y, junto a nuestro esfuerzo humano y científico, lograron resultados positivos: algunos bebés ya nacidos y otros que hoy crecen en el vientre de sus madres.
También sé que muchas pacientes no lo lograron en el primer tratamiento. Como siempre les digo, 𝙡𝙖 𝙧𝙚𝙥𝙧𝙤𝙙𝙪𝙘𝙘𝙞ó𝙣 𝙣𝙤 𝙚𝙨 𝙢𝙖𝙜𝙞𝙖, es la verdadera unión que ocurre cuando Dios, los médicos, la ciencia, la parte humana y, sobre todo, la fe que tengan en Dios y en mí como su médico, trabajan en conjunto con un equipo que estudia cada día su caso para hacer posible su tan anhelado sueño de ser madres.
Algunas, con esta reflexión, hoy están felices con su nueva familia; otras dirán: “aún no lo he logrado”. Pero eso no significa que no lo lograrán. A veces llega en el primer intento y otras veces en varios intentos; solo Dios lo sabe.
Y aunque deseemos resultados inmediatos, 𝑫𝒊𝒐𝒔 𝒕𝒊𝒆𝒏𝒆 𝒔𝒖 𝒕𝒊𝒆𝒎𝒑𝒐 𝒑𝒆𝒓𝒇𝒆𝒄𝒕𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒇𝒂𝒎𝒊𝒍𝒊𝒂.
No nos olvidamos de ustedes. Estamos aquí para acompañarlas hasta lograrlo. Las espero con el mismo amor, la misma sinceridad y la honestidad con la que siempre les hablo.
𝗙𝗲𝗹𝗶𝘇 𝗮ñ𝗼 𝟮𝟬𝟮𝟲, 𝘆 𝗾𝘂𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗻𝗼𝘀 𝗿𝗲𝗴𝗮𝗹𝗲 𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗹𝗮𝘁𝗶𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗾𝘂𝗲, 𝗺á𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘂𝘀𝘁𝗲𝗱𝗲𝘀, 𝘆𝗼 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝗱𝗲𝘀𝗲𝗼.