06/03/2026
Los ácidos grasos esenciales, especialmente los omega-3 de cadena larga EPA y DHA, desempeñan un papel fundamental en la salud psicológica y el funcionamiento del cerebro. El DHA es un componente estructural importante de las membranas neuronales, donde contribuye a mantener su fluidez y favorece la transmisión sináptica, la neuroplasticidad y la comunicación entre neuronas. Estas funciones son esenciales para procesos cognitivos como la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional.
Además, los omega-3 participan en la modulación de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, relacionados con el estado de ánimo y la respuesta al estrés. También poseen propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras, lo que puede ayudar a reducir procesos de neuroinflamación asociados con trastornos como la depresión y la ansiedad. Por ello, una dieta que incluya fuentes de omega-3, como pescados, mariscos, nueces y semillas, se asocia con un mejor bienestar mental y puede formar parte de estrategias nutricionales para apoyar la salud psicológica.