08/12/2025
Una terapia sin propósito se nota de inmediato: el niño repite, pero su cuerpo no termina de entender qué está haciendo ni para qué.
Y cuando siempre hacen lo mismo, no hay explicación clara o nada conecta con lo que vive en casa…
el aprendizaje se queda corto, aunque la sesión se vea “movida”.
En cambio, cuando hay una meta funcional, una tarea que tiene sentido, un niño activo, feedback claro, progresión real y algo que pueda practicar en la rutina…
ahí es que el cuerpo dice: “ok, esto me sirve, esto lo puedo usar”.
No es hacer más.
Es hacer con intención.
💬 Si reconociste alguna de estas señales en la terapia de tu hijo, cuéntame en comentarios o escríbeme “REVISAR” por DM!