26/05/2026
Hay veces que ligamos tanto nuestra autoestima a la opinión de los demás, que cualquier rechazo se siente como una confirmación de que “nos falta algo”.
Que si alguien se va, es porque no fuimos suficientes.
Que si no nos eligen, es porque alguien más era mejor.
Que si una relación no funciona, entonces el problema somos nosotros.
Y no siempre es así.
No todas las personas que se van lo hacen porque tú fallaste.
No toda conexión está destinada a quedarse.
Y que alguien no pueda verte, elegirte o sostenerte, no significa que tú valgas menos.
A veces simplemente no era tu lugar.
No era tu persona.
No era compatible contigo.
Pero cuando tu autovalía depende completamente de cómo otros te perciben, terminas viéndote a través de los ojos de personas que también tienen heridas, limitaciones y formas incompletas de amar.