06/01/2026
Hablemos de acné y hormonas...
El acné hormonal está directamente relacionado con las fluctuaciones en los niveles de hormonas, principalmente los andrógenos (como la testosterona). Estas hormonas estimulan las glándulas sebáceas de la piel, provocando una sobreproducción de sebo. El exceso de sebo, junto con las células muertas, obstruye los poros y crea un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias, lo que desencadena los brotes de acné.
¿Cuándo suele aparecer?
El acné hormonal es común durante etapas de grandes cambios hormonales, como la pubertad, el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia. A diferencia del acné adolescente que a menudo se presenta en la "zona T" (frente, nariz, barbilla), el acné hormonal en adultos tiende a manifestarse en la parte inferior del rostro, como la mandíbula y el mentón, y se caracteriza por lesiones profundas, dolorosas y persistentes.
Tratamientos con modulación hormonal
Para casos de acné hormonal persistente o severo, la modulación hormonal es una opción de tratamiento que busca regular este desequilibrio. Es crucial que cualquier tratamiento hormonal sea supervisado por un médico especialista, como un dermatólogo o un ginecólogo. Algunas de las opciones más comunes incluyen:
Antiandrógenos: Medicamentos como la espironolactona actúan bloqueando los efectos de los andrógenos en el cuerpo. Se recetan a menudo a mujeres con acné hormonal que no han respondido a otros tratamientos.
Derivados de la vitamina A con su respectivo seguimiento médico dermatólogos ,estético funcional.
Además de los tratamientos médicos, la adopción de una rutina de cuidado de la piel adecuada, una dieta equilibrada y la gestión del estrés pueden complementar la modulación hormonal para mejorar la salud de la piel.