15/04/2026
Aceptar no significa olvidar, tampoco significa que ya no duele.
En ocasiones, pensamos que la aceptación viene cargada de calma, de paz, o la típica frase “ya lo superé”. Pero aceptar una situación difícil, una pérdida, una decepción, una relación que terminó, no apaga las emociones de hecho las incluye.
La rabia, la tristeza, la frustración… no son señales de que estás fallando en el proceso, son señales de que estás avanzando.
El verdadero trabajo emocional inicia cuando puedes reconocer que algo duele, lo aceptas, y aun así continuas avanzando.