22/01/2026
A veces se ve como irritabilidad, poca tolerancia, vacío, y una sensación de estar “apagado”.
Otras veces se disfraza de insomnio, despertarse cansado, dolores físicos sin una causa clara, cambios en el apetito o en la energía.
También puede aparecer como:
• Aislarse y hablar menos.
• Perder interés en lo que antes motivaba (incluyendo s**o).
• Trabajar en exceso para no sentir.
• Consumo de alcohol o impulsos que antes no estaban.
• Dificultad para concentrarse, olvidar cosas, tomar malas decisiones.
• Pensamientos como: “yo debería poder con esto” o “no puedo parar, pero tampoco puedo más”.
Es un cuadro tratable. Y mientras más temprano se atiende, mejor.