18/01/2026
Los medicamentos biológicos se utilizan para tratar enfermedades reumatológicas inflamatorias como la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica y el lupus, entre otras. Actúan bloqueando moléculas específicas del sistema inmunológico que provocan inflamación crónica, como el TNF-alfa, la interleucina-6 o ciertos linfocitos. A diferencia de los tratamientos tradicionales, los biológicos están diseñados para actuar de forma precisa sobre los mecanismos que causan daño articular y sistémico (es decir, cuando la enfermedad afecta no solo las articulaciones, sino también órganos como los pulmones, riñones o piel). Su uso puede detener la progresión de la enfermedad, reducir los síntomas y mejorar significativamente la calidad de vida, permitiendo a muchos pacientes recuperar movilidad, energía y bienestar en su rutina diaria. Siempre deben ser indicados y supervisados por el reumatólogo.