19/10/2025
No todo flujo anormal es igual: entender la diferencia es clave para el diagnóstico y manejo médico.
Lo que muestra esta imagen que he creado y publicado con fines educativos, es una comparación clara entre dos causas muy comunes de molestias íntimas en mujeres: la candidiasis y la vaginosis bacteriana.
Aunque ambas pueden provocar flujo, ardor o incomodidad, sus orígenes, síntomas y tratamientos son totalmente distintos.
- Candidiasis
Es una infección por hongos, generalmente Candida albicans. Su flujo es blanquecino, espeso y grumoso, con una textura similar al requesón.
No suele tener olor, pero produce picor intenso, enrojecimiento, ardor y molestias al orinar.
Suele aparecer tras periodos de estrés, alteraciones hormonales que debilitan la microbiota o diabetes mal controlada.
- Vaginosis bacteriana
No es una infección clásica, sino un desequilibrio en la flora vaginal, donde disminuyen las bacterias protectoras (Lactobacillus) y proliferan otras, como Gardnerella vaginalis.
El flujo es grisáceo, líquido y homogéneo, acompañado de un olor fétido o a “pescado”.
En este caso, no hay picor, pero el olor y la cantidad del flujo son las señales de alarma más características.
Ambas condiciones son comunes, pero requieren diagnósticos y manejos médicos específicos.
Tu cuerpo habla. Escúchalo y no ignores sus cambios.
La salud íntima también es salud integral.
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Aviso importante: La información compartida tiene únicamente fines educativos y de divulgación médica. No sustituye la consulta presencial ni debe usarse como diagnóstico. Si presentas síntomas o dudas sobre tu salud, acude siempre a un profesional médico.