24/11/2022
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- Doctor, ¿a qué edad es necesario llevar a Tomasito a sus sesiones de estimulación temprana? – me preguntó la mamá de un bebé de seis meses - Para que se le desarrolle bien su cerebrito – añadió.
- ¿Usted cree que su marido tenga un cerebro bien desarrollado?
Se me quedó viendo con cara de interrogación y luego me dijo:
- Doctor, mi marido, el papá de Tomasito, es director de una empresa muy importante y es muy inteligente. - me aclaró un poco amoscada. La verdad es que eso ya lo sabía yo.
- ¡Ah! Muy bien. ¿Y a qué edad empezó el papá de Tomasito sus sesiones de estimulación temprana para desarrollar ese gran cerebro que ahora tiene?
La mamá de Tomasito, que al igual que su esposo también es inteligente, entendió a la primera.
No necesitas llevar a tu Tomasito ni a tu Margarita a ninguna sesión de estimulación temprana para que se le desarrolle ni su cerebro ni nada.
La estimulación, que no debe de ser temprana sino siempre y todo el tiempo, debe empezar desde que el niño nace o desde antes. Cántale, báilale, acarícialo, bésalo, báñalo, juega con él, lee cuentos con él, acompáñalo, llévalo de la mano, sácalo al parque y aviéntale la pelota, enséñale los nidos en los árboles, muéstrale las nubes, dale siempre el beso de las buenas noches después de leerle su cuento favorito, míralo a los ojos cuando te hable, escúchalo con atención, responde sus preguntas con paciencia y sé feliz con él.
Esta “chamba” y mucha más, debe de ser en equipo. Mamá y papá: no se hagan patos.
Llévalo si quieres a sus sesiones de estimulación temprana a la edad que tú quieras llevarlo, pero si no haces tu chamba, no habrá sesiones de estimulación temprana ni “coucheos” de nada que suplan tu presencia.
La estimulación temprana de tu hijo eres tú y lo serás por varios años. No hay suplentes en este tema.
¡Saludos!