13/02/2026
La maternidad no siempre es fuerte, segura y sonriente como a veces se ve desde fuera, como a veces lo romantiza la gente...
También es cansancio.
También es silencio.
También es ese momento en el que te encierras un instante, respiras hondo y piensas: “no sé si puedo más”.
Porque nadie prepara para lo que realmente significa criar! Más aún lejos de los tuyos, en otra cultura, sosteniendo todo, intentando hacerlo bien, incluso cuando el corazón y la mente están desbordados.
Ser mamá no te vuelve invencible.
Te vuelve humana.
Profundamente humana.
Te mueve todo...
Y sí… incluso quienes acompañamos a otras familias, quienes orientamos, quienes sostenemos desde lo profesional, también vivimos nuestras propias batallas en casa. También dudamos. También nos cansamos. También sentimos que a veces no alcanzamos.
Pero en medio de todo, aparece una vocecita pequeña que dice: “Te amo, mamá”.
Y en ese instante, algo dentro vuelve a acomodarse.
Esto aplica para la maternidad en cualquiera de sus etapas!
Yo lo veo muy de cerca en las familias que acompaño cada día, especialmente en quienes tienen niños entre 1 y 3 años. Veo madres desbordadas, padres agotados, ansiedad, discusiones, parejas tambaleando… porque es una etapa realmente intensa. No por nada muchos la llaman la “mini adolescencia”.
Y yo, que ya he transitado más camino, que de alguna forma vengo “un poco del futuro”, entiendo perfectamente de qué están hablando cuando me dicen: "esto me está sobrepasando”.
Si hoy sientes que estás al límite, que te cuesta, que te pesa… no estás fallando.
Estás criando.
Estás sosteniendo.
Estás amando incluso en los días en que te sientes agotada.
Y eso también es maternar.
maternidad real!
¿Alguien identificada? Por qué? Con qué? Que este espacio se convierta en un desahogo de apoyo emocional virtual, no estás sola💜
Con amor