13/07/2022
¿Qué es la Parálisis facial?
Podemos definir a la parálisis facial como una enfermedad caracterizada por la aparición de debilidad o plejia de la musculatura facial, que generalmente puede afectar a un lado de la cara, y raramente a ambas mitades. Surge debido a un daño al nervio facial, o a un área del cerebro que controla dicho nervio, sin un desencadenante aparente. Aunque se cree que la parálisis facial surge por cambios bruscos de temperatura, especialistas señalan que lo origina un virus.
Históricamente se empieza a hablar de la Parálisis Facial en el siglo XVIII gracias a tres renombrados cirujanos de origen británico El más conocido el Dr. Sir Charles Bell demostró en 1829 a la Real Sociedad de Londres, la inervación realizada por el séptimo nervio craneal a los músculos que permiten las expresiones faciales, posteriormente en 1895 Sir Charles Alfred Ballance detallo los resultados de una anastomosis eficaz de un nervio facial seccionado con el nervio espinal, publicando 37 años después, variedad de artículos realizados junto a Arthur Duell en donde hablan detalladamente de los injertos nerviosos encaminados a restaurar la continuidad del nervio facial en el acueducto de Falopio. Fue Sir Terence Cawthorne el tercer cirujano que contribuyó al estudio y tratamiento de la Parálisis Facial, al introducir en los procedimientos quirúrgicos el microscopio, que permitió manipular quirúrgicamente al nervio facial dentro del hueso temporal.
Los primeros aportes médicos sobre esta afección fueron realizados por tres renombrados cirujanos de origen británico: Bell, Ballance y Cawthorne.
Siendo Sir Charles Bell el propulsor del estudio de esta patología, es común relacionar los términos parálisis facial con parálisis de Bell, sin embargo, ambos términos cuentan con síntomas y características diferentes, las cuales explicaremos más adelante.
Anatomía del nervio facial
El nervio facial es el séptimo de un total de doce nervios craneales, discurre a ambos lados de la cabeza, tanto dentro como fuera del cráneo, teniendo su origen en el tronco encefálico, a partir de allí, atraviesa un canal óseo cerca del oído y continua hacia la glándula parótida hasta la musculatura facial, donde se divide en otras finas ramas. Estas finas ramificaciones son las encargadas de las expresiones de la cara y del movimiento de la musculatura facial, por lo que intervienen en las funciones de los músculos de la frente, las mejillas, los ojos y la boca, pero no de la musculatura masticatoria.
Esta encargado de las expresiones de la cara y del movimiento de la musculatura facial, pero no de la musculatura masticatoria.
Además, el nervio facial juega un importante papel en el sentido del tacto, el sentido del gusto, el sentido de la audición, la producción de saliva. y líquido lagrimal, es decir, si se ve afectado el nervio facial estas funciones se ven alteradas, dando lugar a la parálisis facial. La sintomatología de la misma va a variar dependiendo de la ramificación afectada. Estos conjuntos de síntomas pueden desaparecer con el tiempo, pero también pueden persistir.