26/05/2026
El rencor o el son anclas que te atan al .
Una leyenda zen cuenta que un monje y su discípulo, de camino al monasterio, tenían que cruzar un río.
En la orilla estaba una mujer muy obesa y elegante, que también quería cruzar, pero el río estaba muy alto. Así que el monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla. En cuanto la depositó en el suelo la mujer los miró con desdén y se fue, sin decir gracias.
El discípulo se puso furioso. No dijo nada, pero hervía por dentro. Recorrieron varias leguas en silencio y, al llegar al monasterio, el discípulo, enojado, se volvió hacia el monje y dijo: “Era tan pesada… y ni siquiera nos dio las gracias”.
El monje se rio; dijo:
"Sí, yo la llevé y era pesada.
Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás.
Tú todavía la estás cargando"
Ya ves que dejar atrás el pasado, y olvidar te sirven para quitarte un peso de encima, ahora está más claro el por qué el rencor no te deja avanzar ¿verdad?.