25/06/2016
CONTAMINACIÓN AMBIENTAL
MONOXIDO DE CARBONO
Este constituye el más grande destructor de la salud que contiene el aire. Interfiere con la oxigenación de todas las células del cuerpo, evitando que el oxigeno sea absorbido por nuestros pulmones.
OZONO Y DIOXIDO DE NITROGENO
Estos contaminantes fotoquímicos del aire son dañinos para la salud y que constituyen al Smog. Ocasionan trastornos respiratorios y notable enfisema.
PLOMO
Se presenta en el aire, agua, alimentos en cantidades crecientes. Es uno de los metales contaminantes más tóxicos y puede ser fatal aun en cantidades pequeñas, especialmente provienen del petróleo que contiene plomo, de las pinturas, vidrios esmaltados o barnizados y otras fuentes industriales.
Es importante anotar aquí que los automóviles con licencia británica no pueden ser importados a los Estados Unidos. Ellos faltan referente a las regulaciones de la contaminación.
Vehículos específicos hace el mercado norteamericano que son diseñados con aparatos separados del control del smog. La creciente delegación japonesa de hombres de negocios discutieron en USA la importante situación declarada el 18 de Octubre del 76 que solo dos carros británicos tienen estricto control de la contaminación para ser aptos de entrar al Japón: el Rolls Royce y el Jaguar.
Los venenos de estos gases aerotransportados, se manifiestan de dos maneras. Primero el inmediato daño evidente a breve exposición. Estos afectan a nuestros ciudadanos mayores y la enfermedad crónica con especial fuerza, causa desórdenes respiratorios, irritación de los ojos, nariz, garganta y oídos, y más seriamente empeoran a la preexistente bronquitis enfisema, asma y condiciones cardiacas.
El segundo tipo de efectos: el insidioso y lento debido a una larga exposición causa cáncer de pulmón, estomago, y menor resistencia a las infecciones respiratorias, influenza y numerosos otros desórdenes.
MERCURIO
Es uno de los venenos presentes universalmente en nuestro medio ambiente. La contaminación se puede encontrar en el agua, tierra y alimentos suministrados. Como el plomo, es un veneno acumulativo. Sus efectos sobre el sistema nervioso central, riñones e hígado entre otros. Específicamente es el metir mercurio, en el pescado especialmente se encuentran los pescados con caparazón, o en los alimentos tratados con fungicidas de mercurio. En Iraq en 1956, más de 100 personas se envenenan con mercurio metálico en la harina de trigo tratado con esta sustancia química, 14 murieron. La misma historia se repitió en el Pakistán Oeste en 1961. En Guatemala del 63 al 65 y en Nuevo México en 1969.
DDT es también acumulativo y se almacena especialmente en los tejidos grasos del cuerpo.
CADMIO
Se encuentra en el smog del aire, viene especialmente de los automóviles. Como contaminante de medio ambiente es extremadamente tóxico. También se presenta en muchas marcas de petróleo y aceites lubricantes, se presenta también como un fertilizante fosforado que contamina el suelo, los vegetales y cereales. Con respecto al cadmio encontrado en la harina blanca, hemos encontrado que la refinadora de harina quita el zinc pero no el cadmio y el exceso de zinc prevendría la acumulación de cadmio. Por eso se sospecha que los alimentos están contaminados con cadmio cuando el zinc es bajo en los mismos alimentos procesados, por ejemplo, anchovetas enlatadas, arenque ahumado, pollo, aceite de olivo, margarina, frutas enlatad y bebidas. El pan integral de trigo tiene cantidades inaceptables de cadmio y zinc. Lo mismo puede decirse del arroz no pulido y del pulido. Mucha de nuestra agua suministrada la llamada agua pesada está contaminada con cadmio. El envenenamiento por el cadmio es causado por el uso de utensilios y ollas.
El tóxico cadmio se usa para dar hermosos colores a los enlosados lo mismo que el plomo se emplea en las cerámicas. Es disuelto por ácidos en nuestros alimentos y al final termina en nuestro cuerpo.
¿QUÉ PUEDE USTED HACER PARA PROTEGERSE USTED MISMO DE SU MEDIO AMBIENTE?
Todo esfuerzo se ha de hacer para cultivar sus propios alimentos de una manera biodinámica u orgánica y no hay razón los que vivían en apartamentos no se procuren de alimentos diarios frescos, haciendo germinar varias clases de semillas y haciendo crecer pequeñas cantidades o variedades de vegetales en cajas en ventanas y balcones y bebiendo muchos jugos frescos d frutas y verduras.
Se les sugiere que se obtengan análisis del agua que bebe y de la tierra que utiliza, y se lleven a cabo acciones correctivas que sean necesarias.
Si cada uno de ustedes escribiera una carta acerca del medio ambiente, ayudaría a organizar peticiones. Por ejemplo; cartas a los ministros para que todo el plomo se elimine de los productos del petróleo. Escriba cartas similares para que se instalen plantas descontaminantes de Estroncio en las lecherías o establos.
Si el cuerpo está bien fortificado con las apropiadas sustancias nutriticias, será menos probable que absorba elementos perjudiciales. Nos gustaría por eso sugerir, algunos específicos, vitaminas inofensivas, minerales y otros alimentos que pueden usar ustedes, minimizando los efectos venenosos que están en vuestro medio ambiente.
Ciertas vitaminas y minerales neutralizan o contrarrestan los efectos tóxicos. Ciertos alimentos pueden ayudar el desarrollo y crecimiento de ciertas bacterias en vuestros intestinos, que pueden ayudar a desintoxicar y neutralizar ciertos residuos tóxicos en vuestros alimentos. Ciertas vitaminas y sustancias alimenticias pueden incrementar la tolerancia de vuestro cuerpo y resistir contra los tóxicos. Otras vitaminas pueden ayudar a vuestro cuerpo a excretar venenos ingeridos del sistema. Los alimentos orgánicos (que crecieron en suelos tratados con métodos naturales) contienen trazas de Selenio, que es un protector contra los venenos de mercurio. Adicionalmente no beber agua de cañería, al menos que sepa que es pura por análisis que le hayan hecho, deberá ser no contaminada de pozo o de un manante.
Los alimentos ricos en zinc les ayudará en los problemas de cadmio (recuerde que agua dulce es la que más está contaminada de cadmio), tales alimentos son las semillas de girasol, de calabaza y otras semillas crudas, nueces y granos integrales.
Fortifique vuestra dieta con los siguientes alimentos: vitaminas, mine
rales que tienen probadas acciones de desintoxicación en vuestro aire, agua y alimento.
POR QUE SE DEBE VIRAR LA AGRICULTURA QUIMICA A LA ORGANICA O BIOAGRICULTURA
LA SITUACIÓN TOXICA GENERAL
Los insecticidas (DDT, Hidrocarbonos Clorinados, Malathion y Parathion Fosforados), solo 5 partes pot millón pueden causar necrosis o desintegración de las células del hígado; sólo 2.5 partes por millón de Dieldrin y Clordane lo mismo.
Nota: Los agricultores (los que trabajan en agricultura y que fumigan, almacenan en su cuerpo estos insecticidas en una proporción de 17.1 partes por millón. Los que trabajan en las fábricas almacenan 648 partes por millón.
Los insecticidas se han recuperado de la leche materna. Esto significa que el niño amamantado con leche materna ha recibido pequeños pero continuados tóxicos, hay buenas razones para creer que el tóxico lo ha recibido a través de la placenta, lo que se ha demostrado en los animales de experimentación. Considérese que un feto es mucho más sensible que un adulto.
Todos estos hechos, almacenaje aún es niveles bajos, acumulaciónsubsecuente e incidencia de lesiones del hígado en niveles que fácilmente pueden ocurrir al ingerir dietas normales, hizo a la Administración de Alimentos y Dr**as de los Estados Unidos de Norte América, declarar en 1950 que es extremadamente seguro que el peligro potencial del DDT se había desestimado. Esto es una situación sin paralelos en la historia médica. Nadie aún qué consecuencias pueden traer.
El DDT produce destrucción de las cápsulas suprarrenales, y en los perros de experimentación causa una enfermedad semejante a la enfermedad de Addison. Se transmite de generación en generación y causa contaminación del plankton.
Los insecticidas arsenicales al ser aplicados al suelo, causan cáncer pues contaminan las aguas de los ríos y agua potable.
Los insecticidas no sólo matan a los malos insectos sino a los buenos y además, los fungicidas no sólo matan a los hongos que viven en las raíces de las plantas (micorriza), y que son los intermediarios entre el suelo y la planta y les sirven de ayuda y alimento, viviendo en saludable simbiosis.
Los insecticidas perturban la nitrificación que hace el nitrógeno del aire disponible para las plantas. El herbicida 2, 4-D causa interrupción temporal de nitrificación y el Lindel, Heptacolor y BHC (Exacloro de Benceno) reduce la nitrificación después de sólo dos semanas en el suelo BHC Aldrin, Lindane, Heptachlor yDDD previenen la fijación de nitrógeno por las bacterias para formar los módulos necesarios de las raíces en las plantas leguminosas. Una curiosa y beneficiosa relación entre hongos y raíces de plantas altas es seriamente alterada.
El peligroso de los insecticidas es su persistencia por meses y años. Se recuperó Aldrin después de 4 años. Suficiente toxaphene permanece, en dos terrenos arenosos 10 años después de su aplicación para matar termitas. Exacolorato de Benceno persiste por lo menos 11 años. Heptaclor que es uno de los más venenosos o tóxicos dura 9 años, y Clordane se recuperó u obtuvo de los análisis de los suelos a los que se había echado después de 12 años de aplicación en la cantidad de 15 por ciento de la cantidad original.
Moderadas aplicaciones de insecticidas en periodos de años se pueden acumular en el suelo en fantásticas cantidades.
Desde que los hidrocarbonos hidroclorinados son persistentes por largos periodos, cada aplicación es meramente agregada a la procedente persistente. La vieja leyenda de que una onza de DDT agregada a una acre de tierra es inofensiva, no significa nada si la fumigación se repitiera. En tierras donde se sembraron papas se ha encontrado que contenían 15 libras de DDT por acre, tierras de maíz, 19.
El arsénico suministra el caso clásico del virtual envenenamiento del suelo. Aunque el arsénico ha sido reemplazado casi totalmente por insecticidas sintéticos orgánicos empleados en fumigar el tabaco, los ci****os norteamericanos contienen arsénico. (El arsénico produce cáncer).
No solamente nos concierne qué es lo que sucede al suelo, sino que lo que debe preocuparnos es en qué proporción los insecticidas se acumulan en los tejidos de las plantas provenientes de terreno contaminados.
Actualmente ya no cabe ni esta preocupación, puesto que debido a la “sabiduría” de nuestros “sabios” se ha logrado lo que llaman insecticidas sistémicos, es decir que penetran a los tejidos de las plantas y ya no basta la recomendación de antes: lávense bien las frutas y verduras, pélese las frutas.
Las zanahorias son las que más insecticidas absorben que otras plantas.
A veces la amenaza es de la cosecha misma, una amenaza que perdura tan larga como sea la contaminación del insecticida a sensitivas como el trigo, el centeno y la cebada, retardando el desarrollo de las raíces nacidas. La experiencia de los sembradores de lúpulo en Washington y Ohio son un ejemplo. Durante la primavera de 1955 muchos de los cultivadores llevaron a cabo un programa de larga escala de control del gorgojo que atacaba las raíces de las fresas, cuyas larvas se habían tornado abundantes creciendo en las raíces del lúpulo. Con el consejo de los expertos en agricultura y productores de insecticidas, ellos escogieron como agente contralor al Heptacloro. Después del año de dicha aplicación los viñedos se marchitaron y murieron. En los campos no tratados no hubo dificultades, los daños pararon en los límites entre los campos tratados y no tratados.
Las colinas fueron replantadas con gran esfuerzo, pero en el año siguiente las nuevas raíces se encontraron nuevamente muertas cuatro años después el suelo aún contenía Heptacloro, y los científicos fueron incapaces de predecir cuánto tiempo el suelo permanecería conteniendo dicho veneno, o para recomendar cualquier proceder para corregir la situación
El Departamento Federal de Agricultura norteamericano, el que tan tarde como en marzo de 1959, encontró en la posición anómala de declarar al Heptacloro de ser aceptable para el uso del lúpulo como medio de tratamiento del suelo, demoró la decisión para tal uso.
Mientras tanto, los cultivadores de lúpulo veían qué reparación se podría conseguir en la sala de justicia.
Como aplicación de los pesticidas continuaban y como virtualmente los residuos indestructibles continuaban en el suelo, era casi cierto que estamos encaminados por tales sistemas químicos hacia los problemas.
Ese fue el acuerdo general de un grupo de especialistas quienes se reunieron en la Universidad de Syracusa en 1960, para discutir sobre la Ecología y el suelo. Estos hombres resumieron los peligros que constituían usar tales potentes y poco entendibles métodos tanto químicos como radioactivos: una cierta falsía proviene de parte del hombre que puede dar como resultado la destrucción de la productividad del suelo de la que tomaran ventaja los artrópodos en contra del hombre.
Escribe Rachel Carson que el agua, el suelo y el verde manto de las plantas en la tierra, hace el mundo que sostiene la vida animal sobre la tierra; aunque el hombre moderno nunca recuerda este hecho, él no podría existir sin las plantas que enjaezan la energía solar y manufacturan los elementos básicos de los que depende la vida. Nuestra actitud hacia las plantas es singularmente estrecha. Si vemos alguna utilidad inmediata la fomentamos o criamos. Pero si por alguna razón encontramos que su presencia es indeseable, nosotros podemos condenarlas a la destrucción. Al lado de muchas plantas que son venenosas para el hombre o para la ganadería o tropel de plantas alimenticias, muchas son señaladas para ser destruidas, meramente porque de acuerdo a nuestra estrecha visión están en el sitio o tiempo inoportuno. Muchas otras son destruidas simplemente porque sucede que se asocian con plantas no deseables.
La vegetación de la tierra es parte de la textura de la vida en la que existe íntima y esencial relación entre las plantas y la tierra, entre las plantas y otras plantas, y entre plantas y animales. A veces nosotros no tenemos otra alternativa sino la de perturbar estas relaciones, pero lo haríamos así con previsión, con completa precaución de que nuestra actitud puede traer consecuencias remotas en el tiempo y en el especio. Pero no tal humildad caracteriza a la maleza asesina de la actividad repentina de los negocios de los días actuales, en los que sus encumbradas ventas y uso cada vez más extendidos, marca la producción de sustancias químicas asesinas de las plantas.
También con la planta, la vida animal estaba comprometida con la armonía, con la búsqueda y requerimientos de la tierra.
En el tiempo que hubo dos como perfecto ajustamiento a su hábitat, como el de la salvia, uno fue un mamífero, el veloz y ágil antílope, el otro fue un pájaro, el sagaz lagópodo o chachalaca, “gallo de las praderas”, de Lewis y Clark.
La salvia y el gallo de las praderas, parecería que se hubieran creado el uno para el otro. En la distribución o alineamiento recorrido o la fluctuación del ave coincide con el de la planta, y cuanto la tierra de la salvia se haya reducido, también la población de chachalacas disminuye. La salvia es el todo de estas aves de las praderas. Las salvias bajas de las colinas al pie de la montaña sirven de refugio para sus nidos y sus polluelos y sirven para holgazanear y como percha de gallinero; en todo momento ésta ave se provee como producto principal o alimento de esta planta. Aún hay dos maneras de interrelación: el espectacular galante, que despliega el macho del ave, ayuda a aflojar la tierra, ayuda que favorece al invasión del mismo por pastos que crecen en los cobertizos hechos de artemisa (marco).
El antílope, también ha ajustado su vida a la de la salvia. Ellos son primariamente animales de los llanos, y en el invierno cuando las primeras nevadas aparecen, ellos que estaban en las montañas, bajan a las elevacones más bajas. Allí es donde la salvia provee alimento que los ayuda a soportar el invierno. Cuando todas las plantas han marchitado sus hojas, la salvia se mantiene siempre verde, sus grises verdes hojas-amargas: aromáticas, ricas en proteínas, grasas y minerales, que se necesitan adheridas a los tallos de los densos y abundantes arbustos. Aunque la nieve se amontona, la salvia en la parte más alta permanece expuesta o puede ser alcanzada, por los filudos dientes antílope.
Aún los programas de erradicación de la salvia se ha estado llevando a cabo por muchos años. Muchas agencias del gobierno son activas en eso; la industria se ha unido con entusiasmo a promover y estimular la empresa de crear mercados que se van extendiendo más y más sólo empleando semillas de grasa , sino una gran variedad de máquinas para cortar y arar a los campos. Además, se añade a esto la utilización de fumigación de sustancias químicas.
Ahora miles de acres de salvia son fumigadas anualmente. ¿Cuáles son los resultados? Los efectos eventuales de eliminar a la salvia y en vez de ella plantar grass tienen sus inconvenientes. Hombres de experiencia aclaran que los pastos crecen mejor debajo de la salvia que sin ella, puesto que ella retiene la humedad.
Pero aún en los programas que han tenido éxito en sus objetivos inmediatos, es claramente advertida cómo la estructura de la fabricación de la vida ha sido rasgada. El antílope y el gallo de las praderas desaparecerán tanto como la salvia. El venado sufrirá también y la tierra se empobrecerá por la destrucción de las cosas silvestres que pertenecen a él. Aún el ganado al que se trata de beneficiar sufrirá; ningún aumento del pasto verde exuberante en verano podrá ayudar a las ovejas hambrientas en las tormentas del invierno carentes de salvia y arbustos amargos y otra vegetación silvestre de los llanos.
Las sustancias químicas destructoras de la mala hierba son un juguete nuevo y brillante. Trabajan de una manera espectacular; dan un vertiginoso sentido de poder sobre la naturaleza de aquellos que las manejan. Los ingenieros agrícolas las llaman arados químicos, son más baratos que la segadora mecánica, pero dañan la salud del suelo.
Los herbicidas de más vasto uso son 2: 4, 5-T y compuestos relacionados. Que sean o no tóxicos es materia de controversia; las personas que la usan desarrollan neuritis y aún parálisis. Se ha demostrado experimentalmente que produce disturbios de procesos fisiológicos básicos de la respiración de la célula y semejante a los rayos X dañan a los cromosomas. Producen aumento del contenido del nitrógeno del maíz, de las beterragas, así como han causado muerte en el ganado debido al incremento de los nitratos.
En el parque de una ciudad holandesa, se enfermaron las rosas. Los exámenes del suelo mostraron fuerte infestación de nemátidos (gusanos). Los científicos recomendaron que no se utilizaran fumigaciones químicas sino plantaran entre ellas celéndulas, que es considerada como una mala hierba. Esta planta mata a los nematodos.
Como el hombre prosigue hacia su anunciada meta de conquista de la naturaleza, ha escrito una deprimente historia de destrucción dirigida no solamente contra la tierra en la que habita, sino contra la vida que comparte con él. La historia de recientes censuras tiene en sus capítulos negros la matanza de los búfalos en las praderas del Oeste, la masacre de los pájaros por los comerciantes de armas, la casi exterminación de lairón por su plumaje. Ahora a esos y otros similares, estamos agregando un nuevo capítulo y nueva clase de estragos por la directa matanza de pájaros, mamíferos, peces y sin lugar a dudas toda clase de vida silvestre por medio de los insecticidas, indiscriminadamente fumigados sobre la tierra.
En ningún sitio ha afectado los pesticidas a la vida, como en los lagos salados, estuarios, caletas, quietas del mar; ha sido gráficamente demostrado que en las costas Estes de Florida, en el país de los ríos indios, allí, en la primavera de 1955, 2.000 acres de pantanos en St. Lucie Country se trataron con Dieldrin en un intento de eliminar la larva de la mosca de la avena. La concentración fue de 1 onza del ingrediente activo por acre. El efecto sobre la vida de las aguas fue catastrófico. Los científicos del Centro de Investigaciones Entomológicas del State Board of Health comunicó que la muerte de los peces fue sustancialmente completa. Ninguna especie fue perdonada.
Los productores de pesticidas norteamericanos tuvieron una gran bonanza en sus ventas al contribuir con los programas del gobierno (Dpto. de Agri.) para combatir las plagas.
Nunca un programa semejante ha hecho tanto daño a todo el mundo como el citado excepción hecha de los comerciantes. Es un ejemplo sobresaliente de concebir una enfermedad, malamente ejecutada y completamente perjudicial experimento en el control en masa de los insectos, tan caro en dólares y causante de la destrucción de la vida animal y pérdida de la confianza en el Departamento de Agricultura.
Urgentes protestas se hicieron por la mayor parte de los Estados por la conservación de la vida, por la agencia de conservación nacional y por ecologistas, entomologistas, llamaron a la Secretaría de Agricultura. Las protestas fueron ignoradas y el programa se llevó a cabo en 1958. Se trataron el primer año un millón de acres.
Como el programa continuara, empezaron a acumularse de los estudios hechos por biólogos, agencias federales nacionales sobre vida silvestre y varias universidades. Los estudios revelaron pérdidas en todo sentido completa destrucción de la vida silvestre en las áreas tratadas. Aves de corral, ganado y animales domésticos fueron asesinados. También el Departamento de Agricultura barrió todas las evidencias de daño considerándolas como exageraciones e ilusorias.
Los hechos sin embargo continuaron acumulándose, en County Texas como ejemplo zariguellas, armadillos, mapaches y oso lavadores (abundantes de éstos) desaparecieron virtualmente después del tratamiento; estos animales fueron escasos. En Alabama un tratamiento hecho en 1959 produjo la muerte de la mitad de las aves. Especies de pájaros mu***os se enviaron al servicio de pájaros y animales silvestres para análisis, más del 90%, mostraron residuos de Dieldrin o una forma de Heptacloro en cantidades de 38 partes por millón.
Los terneros morían sólo dándoles leche desde que nacieron. Dentro de un periodo de dos semanas o varios meses después de aplicados los insecticidas, ganado, chivos, caballos, gallinas y aves, así como otros animales salvajes, empezaron a sufrir de enfermedades fetales del sistema nervioso. Hay que imaginar el peligro que se cernía sobre los niños que bebían leche del ganado.