08/12/2025
Muchas veces, problemas renales en la infancia no muestran síntomas claros: infecciones recurrentes, cambios en el pañal, poca ganancia de peso, hinchazón. Señales sutiles que pueden pasar desapercibidas. Por eso, un diagnóstico temprano puede marcar una diferencia enorme.
En casos de enfermedades renales crónicas o congénitas, la nutrición adecuada, el control médico riguroso y un seguimiento constante son clave para asegurar un desarrollo saludable. Un plan adaptado puede ayudar a que el niño crezca lo más cercano posible a su máximo potencial.
Si notas cambios como pañales muy oscuros, inflamación, fiebre persistente, infecciones urinarias repetidas, falta de apetito o retraso en el crecimiento, no dudes en consultar a un especialista. Cuidar los riñones desde la infancia es invertir en el bienestar y el futuro de nuestros niños.