12/05/2026
Con motivo del Día Internacional de la Enfermería, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanza una campaña regional que destaca el papel fundamental de la planificación de la fuerza laboral en salud, y la expansión de los roles de la enfermería como vías para fortalecer los sistemas de salud en las Américas.
Esta iniciativa invita a los actores interesados a reflexionar sobre los desafíos actuales y futuros, y a explorar estrategias basadas en evidencia que mejoren el acceso, la calidad y la resiliencia de los sistemas de salud.
A través del diálogo, el intercambio de conocimientos y la colaboración, la campaña subraya la contribución esencial de la enfermería para alcanzar resultados de salud más equitativos y sostenibles en la región.
La Enfermería de Práctica Avanzada (EPA) se ha consolidado en varios países como una estrategia para ampliar el acceso a los servicios de salud, especialmente en la atención primaria. Actualmente, más de 100 países en el mundo han desarrollado roles de práctica avanzada en enfermería.
El rol de enfermeros de práctica avanzada desarrolla nuevas competencias y un nuevo modelo de atención, abre otros escenarios de acción y promueve autonomía, colaboración y reconocimiento social y económico.
En las Américas dos países —Canadá y Estados Unidos— cuentan con modelos consolidados de EPA. En los demás países de la región su desarrollo aún es incipiente y requiere marcos regulatorios adecuados, programas de formación de posgrado y una planificación estratégica de la fuerza laboral para su implementación sostenible.
Integrar la planificación de la fuerza laboral con la ampliación del rol de la enfermería permite optimizar la disponibilidad de profesionales, mejorar la resolutividad de los servicios de salud y fortalecer su capacidad de respuesta frente a las crecientes necesidades de la población.
Los gobiernos deben fortalecer la planificación estratégica del personal de salud, utilizando datos y evidencia para anticipar necesidades, orientar la formación de profesionales y mejorar la disponibilidad y la distribución del personal de enfermería en los sistemas de salud tanto público como privado.
Es imperativo ampliar el rol de la enfermería para responder a las crecientes necesidades de salud de la población. Esto permite que los enfermeros ejerzan su función con mayor autonomía, apoyando la promoción de la salud, la prevención, el seguimiento de enfermedades no transmisibles y la atención en comunidades rurales y subatendidas.
Asimismo, resulta importante fortalecer los marcos regulatorios y los ámbitos de práctica de la enfermería, de modo que estos profesionales puedan ejercer plenamente sus competencias, y contribuir a mejorar el acceso y la eficiencia de los servicios de salud.
La planificación de la fuerza laboral en salud requiere promover equipos de salud interprofesionales, en los que los EPA desempeñen un papel clave en la coordinación del cuidado y la continuidad de la atención.