31/12/2025
Aprender a no reaccionar ante estímulos hirientes es una de las habilidades más liberadoras que ofrece el Mindfulness. No se trata de "aguantar" o volverse indiferente, sino de crear un espacio de libertad entre lo que sucede y lo que haces al respecto.
1. El Concepto Clave: La Pausa Sagrada
En psicología y Mindfulness, se dice que: "Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio reside nuestra libertad y nuestra capacidad de elegir".
Cuando alguien busca dañarte (con una crítica, un insulto o una actitud), tu sistema nervioso suele activar la respuesta de lucha o huida. El Mindfulness te enseña a detectar esa activación antes de que se convierta en una palabra o acción de la que luego te arrepientas.
2. Gestionar el Estímulo
Cuando recibes el ataque, siente cómo "muerdes el anzuelo". Por lo general, se manifiesta en el cuerpo:
Nudo en el estómago.
Calor en la cara.
Tensión en la mandíbula o puños.
Práctica: En lugar de mirar a la otra persona, cierra los ojos (o baja la mirada) y di mentalmente: "Siento tensión en el pecho". Esto mueve la atención del agresor hacia tu propia experiencia.
Respira para Anclarte
La respiración es el puente entre tu mente reactiva y tu mente sabia. Una sola respiración consciente (inhalar sintiendo el aire y exhalar soltando la tensión) te da los segundos necesarios para que la emoción no tome el control total del "volante".
Etiqueta el Pensamiento
En lugar de decir "Me están humillando", intenta decir: "Estoy teniendo el pensamiento de que me están humillando". Esta pequeña distancia lingüística rompe el poder que el estímulo tiene sobre ti.
Cambiando la Perspectiva: "Esto no es mío"
Desde el Mindfulness, entendemos que la reacción del otro habla de su mundo interno, no del tuyo.
Echa un vistazo al video de Vishuddha Yoga EC.