14/08/2022
Los niños en variadas ocasiones tienen problemas para manejar el enojo y la frustración y a veces les cuesta más trabajo cuando las cosas no salen como ellos quieren.
Por naturaleza, tienden a tener reacciones fuertes y es cuando necesitarán más ayuda de sus padres para controlar sus rabietas.
Ahora, como le puedes ayudar a reconocer, validar y gestionar adecuadamente sus emociones y sentimientos:
1. Ayude a su hijo a explicar cómo se siente:
Recuérdele que debe hablar sin llorar, hacer pucheros o gritar. Cuando su hijo se haya calmado, pregúntele qué le hizo enojar, le puede mencionar lo siguiente: "Con tus propias palabras dime qué pasa y por qué estás enojado".
2. Escuche y responda:
Una vez que su hijo explique el problema y como se está sintiendo, usted debe escucharlo y decirle que lo comprende. Brinde ayuda para encontrar una solución para resolver el conflicto y enseñe u ofrezca disculpas si la situación lo amerita.
3. Cree reglas básicas y utilícelas:
Establezca y mantenga normas claras sobre lo que es y no es aceptable, sin utilizar amenazas, acusaciones, ni palabras hirientes. Ofrezca además algunas ideas para ayudarlos a encontrar actividades o juegos que puedan crear un mejor estado de ánimo.
¡Aplícalo y promueve una buena gestión de las emociones en tu hijo!
Escríbenos.
́npsicológica