05/01/2026
Lo que el exceso de ciertos alimentos puede causar en tus órganos (y casi nadie te explica)
A veces el cuerpo envía señales discretas: cansancio después de comer, inflamación, presión alta o esa niebla mental difícil de describir. No siempre es una enfermedad… muchas veces es la forma en que tus órganos intentan avisarte que algo en tu alimentación está yendo más allá de lo que pueden manejar.
Y cuando entiendes qué alimentos afectan a cada órgano, construyes una relación más consciente con tu propio cuerpo.
El intestino es el primero en resentirse: azúcares añadidos, ultraprocesados, alcohol y grasas trans alteran su equilibrio natural. Los riñones, por su parte, sufren cuando el consumo de sal, proteínas excesivas o bebidas azucaradas aumenta su carga de filtración.
El hígado es silencioso pero vulnerable; el exceso de alcohol, fructosa, ultraprocesados y grasas saturadas dificulta su capacidad de desintoxicar. Mientras tanto, el corazón responde a la sobreexposición a sal, grasas trans y estimulantes como ciertas bebidas energéticas.
El cerebro, aunque parezca protegido, es sensible a los mismos excesos: azúcar, alcohol y grasas trans disminuyen su claridad y su capacidad de regular energía. El páncreas también se ve sobrecargado cuando se abusa de azúcares, harinas refinadas o comidas muy abundantes.
El estómago reacciona a ácidos fuertes, picantes intensos, bebidas carbonatadas y comidas muy grasas, generando irritación o inflamación.
Y finalmente, los pulmones, que no solemos relacionar con la dieta, también responden a patrones de inflamación que empeoran con frituras, bebidas muy azucaradas y ambientes cargados de humo.
En realidad, no es una lista de prohibiciones. Es un recordatorio de que cada órgano tiene límites distintos y que el equilibrio cotidiano puede marcar la diferencia en cómo te sientes por dentro.
Este contenido es informativo, no describe enfermedades, no ofrece diagnósticos ni recomendaciones médicas. Se refiere únicamente a excesos alimentarios, no a consumos normales o moderados, Para orientación específica sobre salud o nutrición, siempre consulta con un profesional certificado.