27/11/2022
Cuando nuestro aspecto divino sabe que el momento llegó de hacerse consciente/presente en tu identidad humana va a hacer todo lo que necesite para "meterse en vos". Dependiendo de la fuerza del ego, y en ese estado permanente de resistencia de la mente (el ego solo quiere sobrevivir y quedarse en su zona de confort), la esencia divina siempre elegirá la mejor y mayor salida. Y cuando uno se crea la realidad de la cinchada, del quien tira más fuerte, el alma SUELTA.
Y cuando suelta, suelta todo.
Si la mente inferior ha estado reteniendo/anulando/callando/abusando al cuerpo emocional y físico por demasiado tiempo y, ha llegado el momento del salto cuántico, el cuerpo físico se desinflará.
Se hará TAN soberanamente presente que no vas a poder seguir creyendo o insistiendo en hacer o pensar de igual modo. Cuando se llegó al límite y el ego no se dio por enterado, el cuerpo emocional y el físico se levantarán, desplomándose.
Y en ese desplome, colapso de fuerzas, sofoco, desconsuelo, se hará consciente real y evidente TODO lo que de VERDAD se tenía que sentir, hacer, cuidar, nutrir.
Sin cuerpo donde los miedos se puedan esconder, uno SE VE. Uno ya no se puede esconder.
Cuando lo habitual que era usado como escudo ya no está, la DESNUDEZ de la verdad puede impactar y shockearte. Pero con conciencia, eso durará un instante, hasta que comiences a darte cuenta que ese "colapso", es la puerta hacia tu libertad.
Es hora de leer nuestro propio entre líneas. Porque es en lo no obvio donde el alma te habla. Y si la escuchas o lees, la paz te llenará por completo.
Tu realidad y como la interpretes es tu creación, Siempre.
Siempre se trata de ti.
Vibra alto. 🐦