13/01/2026
Había vivido tanto tiempo en tensión
que confundió sobrevivir con estar bien.
Vivir así es como una olla de presión sin válvula.
Todo sigue… hasta que no.
Empiezan los síntomas que no sabes explicar:
cansancio constante, mente acelerada, tensión en el cuerpo,
emociones que explotan por cosas pequeñas,
ansiedad que aparece “de la nada”.
El cuerpo no te castiga.
Te avisa.
Pero solo lo escuchamos cuando ya duele.
Si esto resonó, el
25 de enero
guío una clase presencial de
breathwork y journaling
Un espacio para enseñarle al cuerpo a bajar el volumen y volver a regularse.
Escribe
CLASE
y te envío la información.