12/11/2025
Carta Pública:
Por la presente, deseo manifestar de manera formal y pública que, a partir del 29 de octubre de 2025, he decidido dejar de formar parte de la Sociedad Ecuatoriana de Genética Clínica y Medicina Genómica. Esta sociedad científica, que he impulsado con gran pasión, ha representado un sueño y un proyecto significativo en mi vida profesional y personal. He dedicado un esfuerzo considerable, tiempo, y compromisos personales en la construcción de esta iniciativa con el firme propósito de contribuir a la sociedad, mejorar la salud pública y desarrollar la genética en Ecuador, integrándola a la región andina, América Latina y el resto del mundo.
Mi meta ha sido siempre mejorar las condiciones para aquellos dedicados a la genética, con el anhelo de ayudar a nuestra sociedad y a nuestros pacientes. He trabajado con la convicción de que la unión genera fortaleza y que juntos podemos avanzar hacia un futuro mejor. Durante casi dos años, he estado totalmente comprometida, sacrificando proyectos personales y profesionales para servir a mis colegas genetistas, a la comunidad médica y a nuestros pacientes.
A pesar de las dificultades y la burocracia que caracterizan nuestro país, logré redactar los estatutos que rigen nuestra sociedad de genética. Sin estos, no hubiéramos obtenido la personería jurídica que hoy poseemos. Sin embargo, desafortunadamente, algunos de los llamados "miembros fundadores" y la actual dirección no han valorado adecuadamente este esfuerzo colectivo, ignorando el contenido esencial de esas normas que debieron guiar nuestra misión.
Me siento satisfecha de haber organizado el Primer Congreso Ecuatoriano de Genética Humana y Medicina Genómica, un evento de relevancia internacional que recibió el reconocimiento de colegas nacionales e internacionales. A pesar de enfrentar boicots y oposiciones internas, y el peso de la responsabilidad recayendo en una sola persona, se logró brindar un espacio donde la genética pudo brillar. Sin embargo, es lamentable ver que, ante la falta de apoyo, la reputación del evento y mi propio nombre en el ámbito de la genética se vieron menoscabados.
Desafortunadamente, tras la obtención de la personería jurídica y la aprobación por parte del Ministerio de Salud Pública, se ha continuado con las acciones que afectan la organización y los principios que la rigen, incluyendo violaciones graves estipuladas en los estatutos. Esto ha sucedido con el consentimiento de un grupo de "fundadores" que han tomado la iniciativa sin realizar aportes significativos, buscando apropiarse del esfuerzo colectivo.
Este tipo de comportamiento traiciona los valores de nuestra organización y permite que se salten normas éticas y procedimientos, haciendo caso omiso de los principios que deberían guiar a nuestro grupo. Me he sentido defraudada por quienes han intentado atribuirse el mérito del trabajo ajeno. Así, lamento la falta de compromiso de aquellos que no movieron un dedo más allá de las apariencias, mientras otros se esforzaron por el bien común.
Por todas estas razones, y ante la disonancia de valores y principios éticos, he tomado la difícil decisión de retirarme de un sueño que concebí para el beneficio de todos. Nunca busqué que esta iniciativa fuera de mi propiedad; su propósito fue siempre el de ser un legado compartido, destinado a fortalecer la genética, la genómica y la medicina personalizada en Ecuador.
A partir de este momento, me eximo de cualquier responsabilidad relacionada con la organización. Les deseo éxito y sabiduría a la actual dirección y a quienes elijan participar en esta sociedad. Mi esperanza es que algún día comprendamos que la inclusión, el trabajo en equipo y la colaboración son esenciales para el progreso en cualquier proyecto que proponga beneficiar a todos.
Estoy convencida de que, aunque podamos lograr metas individuales, la verdadera grandeza radica en reconocer que solos no llegamos lejos. Agradezco profundamente a quienes confiaron en mi capacidad para formalizar esta sociedad, y espero que mis esfuerzos no hayan sido en vano. Ahora son ustedes quienes asumen la dirección de la Sociedad Ecuatoriana de Genética Clínica y Medicina Genómica. Me retiro con la certeza de que mi legado se mantiene intacto y que nadie podrá acusarme de haber trabajado para beneficio personal o en detrimento de la ética. Mi única intención ha sido siempre contribuir con lo mejor de mí.
Dra. María Belén Mattos Vélez
Médica Genetista