23/12/2025
Hacerse responsable de lo que rompiste… eso sí requiere madurez emocional.
Ser responsable y maduro es reparar con acciones, respetar límites, es hacerse cargo del impacto que causaste en alguien, es ser consecuente.
La verdadera responsabilidad no es huir, justificar o culpar a otros.
Es mirar de frente lo que dañaste y asumirlo, aunque incomode.
Porque crecer emocionalmente también es aprender a responder por lo que uno destruye.