28/10/2020
Taita Francisco Piaguaje
A finales de Abril (2007) falleció en su casa del resguardo Siona de Buenavista, Putumayo, el taita Francisco Piaguaje –de la gente del ají–. Tenía 92 años, había nacido el 4 de Octubre de 1914 en Cosacunte, un lugar muy al sur del río Putumayo. "Tomando yagecito aprendí a curar toda enfermedad... los mayores que me dieron yagé me dieron la ciencia, me explicaron como trabajar y me aconsejaron: para vivir largo hay que amar al prójimo, no hacer el mal con el poder que se tiene, porque si se hace mal hay otro que también lo coge a uno y se lo lleva”. (Testimonio tomado de Yulukairu, Acuerdo de la selva, Jardín Botánico Arsenio Yaiguaje, Resguardo Siona de Buenavista, Río Putumayo 1999). Fue su maestro el taita Arsenio Yaiguaje "quien heredó la planta del yagé de su padre el taita Leonidas Yaiguaje quien al morir le heredó la planta”.
Los Siona
Los Siona somos de aquí del río Putumayo, venidos de la raza de los Tucano. Sio na quiere decir: chagra gente-gente chagra. Hablamos lengua siona, pero casi nos entendemos con los coreguaje, con los secoya y los macaguaje.
Cómo curan
Según la enfermedad que tenga. Primero se toma yagé, se emborracha y llegan los espíritus, ellos mismos indican y entonces se ve qué enfermedad tiene el paciente, quién le hizo el daño, si se puede curar o no. Después le muestra las planticas, qué planta puede curarlo, la preparación que determine la enfermedad. Y si es de curar, curamos.
No solo estamos nosotros cuando estamos tomando yagé, todos los espíritus con quienes hemos tomado están con uno, viendo cualquier cosa que le pueda pasar a uno; entonces ahí están, viendo para poder sostener o si hay algún otro sabedor que quiera hacernos daño, ellos están dándose cuenta para que no haga daño al que está tomando.
La sombra de nosotros son los finados antiguos y nos indican: al que es de buen corazón enseñamos para que más tarde sirva al pueblo, al mundo entero.
El Yagé
El yagé es un bejuco. Eso se va al monte, se corta, se trae y se cocina: No es cocinar por cocinarlo, es saber cocinarlo para que le emborrache a uno bien bonito; y cocinarlo con el yagé compañero, que es yagé oco, que quiere decir “agua del yagé”, que es otra plantica. En sueños se dieron cuenta los abuelos que el yagé era bueno y empezaron a tomarlo. Ellos vieron cuando a Jesús se le cayeron unos cabellos y de ahí nació esta plantica, por eso es muy buena para todo, no es cualquier bejuco.
La ceremonia
La ceremonia es cuando lo agarra a uno la rasca y los sabedores de poder se ponen a cantar y a hacer curaciones. En la ceremonia se ve qué clase de enfermedades hay. Uno se transforma con el espíritu del yagé y llegan los finados con quienes uno ha tomado y ellos son los le indican y le ayudan a la curación.
Apartes de la versión editada por “Visión Chamánica” de entrevista en video realizada por el equipo de Organización Ecológica OE, dirigido por Héctor Izáciga. Tomado de Revista "Visión Chamánica", edición física Nº 3 de Diciembre 2000.