16/01/2026
😱No lastimes a quien llevará tu apellido toda la vida.
A un hermano no se le grita, no se le insulta, no se le humilla.
A un hermano se le cuida, se le escucha, se le abraza… incluso cuando cuesta.
Hay palabras que se lanzan en momentos de enojo —“cállate”, “me tienes harto”, “ojalá no vivieras aquí”— sin pensar que esas frases no se las lleva el viento. Se quedan. Pesan. Rompen. Y muchas veces marcan heridas profundas en el corazón y en la familia entera.
Especialmente en fechas que deberían unirnos, el desprecio y la dureza solo atraen dolor y distancia. Ninguna casa se fortalece con gritos; ninguna familia florece con humillaciones.
Ama a tus hermanos. Apóyalos aun cuando no piensen como tú. Porque cuando todo falle, cuando el mundo dé la espalda, muchas veces serán ellos con quienes contarás toda la vida.
Cuida tus palabras hoy… mañana pueden ser el recuerdo que más duela o el abrazo que más sane.