26/10/2020
Reflexología.
Tus pies me cuentan mucho de ti.
La reflexología podal es una técnica de masaje en la que se aplica presión específica en determinadas zonas de los pies, que se corresponden con otras partes del cuerpo.
Este método permite optimizar el organismo para estar en las mejores condiciones posibles tanto físicas como mentales, lo que permite a nuestro cuerpo luchar o prevenir los distintos síntomas o dolencias. Es un medio de ayudar a la persona para que utilice al máximo sus propios recursos de curación, potenciándolos para que su energía circule más armoniosamente a través del organismo.
Algunos de los beneficios generales que podemos conseguir con la reflexología podal son:
Los pies son una zona que frecuentemente olvidamos y maltratamos, por lo que los masajes producen relajación en la zona.
Alivio del estrés. El masaje ayuda a liberarnos de las tensiones, aflojar las contracturas y ansiedades que se generan con el ajetreo del día a día.
Se produce una activación de la circulación sanguínea en el cuerpo.
Junto con la activación de la circulación se activa el sistema inmunológico.
La apertura de las vías neuronales y circulatorias hacen más efectivos los mecanismos de eliminación y desecho de toxinas de las células.
El cuerpo, al liberarse de las toxinas, puede encontrar un equilibrio.
Dime que tipo de pié tienes, y te diré de qué padeces:
Según la reflexología podal, la forma de nuestro pie influye en nuestro cuerpo. Por ejemplo:
El pie plano influye negativamente en la columna vertebral.
El pie cavo afecta a los órganos de la respiración, hígado, vesícula biliar, corazón y articulaciones de los hombros.
El pie valgo o varo y la deformación del calcáneo junto al astrágalo, llevan a trastornos de los órganos del abdomen y pelvis, sobre todo del intestino.
El hallux valgus, o juanete, tiene consecuencias reflejas negativas en la zona cervical, tiroides y corazón.
Las deformaciones de los dedos del pie, como los dedos en garra o ma****lo, tienen relación refleja sobre el cuello y la cabeza.
En la sesión, el profesional observará en el pie puntos más sensibles al tacto, enrojecimientos, durezas, callos, verrugas, sabañones, etc, pues según en las zonas reflejas de los pies que se encuentren, influirán a nivel reflejo sobre los órganos correspondientes.
¡Anímate y pon tus pies en buenas manos!