26/02/2026
Climaterio, hiperactividad del sistema Nervioso Simpático y disminución de la Memoria
Con menos estrógenos, el equilibrio autonómico se desplaza hacia el sistema nervioso simpático, que es el que prepara al cuerpo para la acción (aumenta frecuencia cardiaca, tensión arterial, glucosa en sangre).
Esto ocurre porque los estrógenos normalmente modulan la respuesta simpática, reduciendo su intensidad. Al faltar, el cuerpo tiende a un estado de mayor alerta fisiológica.
La resistencia a la insulina también estimula el simpático, creando un círculo vicioso. Este aumento del simpático contribuye a la hipertensión arterial, palpitaciones, sudoración y sensación de “estrés fisiológico”.
Descenso del sistema parasimpático:
El parasimpático es el sistema de “reposo y digestión”. Cuando los estrógenos bajan ,disminuye la actividad vagal (parasimpática) y se reduce la capacidad de relajación fisiológica.Se altera la variabilidad de la frecuencia cardiaca, un marcador de equilibrio autonómico.El resultado es un desequilibrio autonómico: demasiado simpático, poco parasimpático.
Los tres fenómenos se potencian mutuamente:
Menos estrógenos → más resistencia a la insulina/Más resistencia a la insulina → más activación simpática.
Más simpático y menos parasimpático → más estrés metabólico, que empeora la resistencia a la insulina.
El parasimpático es un sistema colinérgico. A nivel cerebral influye especialmente en el hipocampo y la corteza, regiones clave para la memoria y la atención.
Estos efectos explican por qué la caída de estrógenos en la menopausia puede asociarse a dificultades de memoria, atención o velocidad cognitiva, y por qué la terapia hormonal ha sido estudiada en relación con la función colinérgica.
Los estrógenos actúan como neuromoduladores además de hormonas reproductivas y en el cerebro regulan la expresión génica en neuronas colinérgicas y aumentan el flujo cerebral, favoreciendo el proceso de memorización