09/02/2026
Después de casi 25 años formando parte de nuestra familia de la Milagrosa, nuestra compañera y psicóloga Aranza cierra una etapa muy importante de su vida profesional y personal con nosotros. Hablar de Aranza es hablar de escucha, cercanía y compromiso. Durante todos estos años acompañó a personas residentes, familias y compañeros con una sensibilidad y una vocación que marcaron profundamente a esta casa. Su presencia fue un apoyo constante, siempre con la palabra adecuada, la calma necesaria y una enorme calidad humana. No solo fue nuestra psicóloga, fue un pilar fundamental en el día a día de la residencia. Su huella queda en cada persona a la que ayudó y en cada momento compartido a lo largo de estas dos décadas. Desde aquí queremos darle las gracias de corazón por todo lo que aportó y desearle muchísima suerte en este nuevo camino que comienza. Aunque se va para afrontar nuevos retos, siempre será parte de esta familia. Te deseamos lo mejor, Aranza. Gracias, por tanto.