20/04/2026
Muchas personas asocian la ansiedad con estar asustadas todo el tiempo, pero en la práctica clínica no suele vivirse así. En la mayoría de los casos, la ansiedad no se manifiesta como un miedo intenso y reconocible, sino como una sensación persistente de alerta, una activación continua que no termina de apagarse. A diferencia del miedo, que aparece ante un peligro claro y se desactiva cuando este pasa, la ansiedad se sostiene en la anticipación de amenazas inciertas, manteniendo al cuerpo activado incluso cuando no hay nada concreto a lo que señalar. Esta activación prolongada explica por qué la ansiedad suele experimentarse como cansancio, tensión constante o dificultad para desconectar, más que como pánico. Comprender este funcionamiento permite dejar de interpretar la ansiedad como una señal de peligro en sí misma y empezar a abordarla desde la regulación, una parte central del trabajo clínico que realizamos en Sueño Galicia, en A Coruña.
Base científica: Grillon, C. (2008). Models and mechanisms of anxiety: evidence from startle studies.
NCBI. Anxiety Disorders.