26/02/2026
¿Te cuesta parar incluso cuando estás agotado?
- Respondes mensajes al instante.
- Te llevas el trabajo a casa.
- No delegas.
- Sientes que si tú no lo haces, nadie lo hará.
Y cuando por fin te tumbas, tu cabeza no se apaga.
No es solo cansancio.
Es un sistema nervioso en alerta constante.
El estrés sostenido no siempre se nota como ansiedad intensa.
A veces se disfraza de responsabilidad, de compromiso, de “yo puedo con todo”.
Pero el cuerpo empieza a hablar:
🆘 Insomnio.
🆘 Irritabilidad.
🆘 Tensión muscular.
🆘 Impaciencia.
🆘 Dificultad para disfrutar.
🆘 Distancia en la pareja.
🆘.......
Vivir en modo urgencia pasa factura.
No necesitas ser más fuerte.
Necesitas aprender a regular lo que llevas demasiado tiempo sosteniendo.
Pedir ayuda psicológica es dejar de normalizar un nivel de activación que tu cuerpo ya no puede mantener.
Así que, cuídate.
🫂Te escucho.
Eva Sotomayor Fernández