02/04/2026
Nadie te prepara para el momento en que el suelo desaparece bajo tus pies. Es una sola frase. Una etiqueta. Y en un segundo, sentimos que morimos por dentro mientras tienes que sonreírle a tu hijo por fuera.
Hoy día de la Concientización sobre el Autismo, quiero hablarte de ese dolor que nadie te explica en la consulta.
Hablemos de lo que pasa en esa silla, frente al especialista. Cuando escuchas el diagnóstico y el mundo se silencia. Aparece un duelo, y está bien admitirlo.
Estás despidiendo las expectativas que tenías para tratar de abrazar una realidad nueva. Pero a la vez quizás te niegas a aceptar el pronóstico terrible que surge del diagnóstico oscurecedor y de un pesimismo sin sentido. Tú conoces a tu hijo y has visto su potencial negándote con razón, a aceptar que su futuro estará lleno de fracasos.
Acompañar a un hijo desde sus posibilidades, y no desde sus carencias, cambia por completo su historia y la tuya.
No es cuestión de negar la realidad, pero si de verla como un reto a trabajar y superar con realidad pero con optimismo, porque tú sabes que tú hijo podrá más de lo que algunos te han dicho.
Así que menos etiquetas, más herramientas.
Menos pronósticos pesimistas, más amor en acción.
Cuéntame aquí abajo,
¿cómo fue ese primer momento para ti? Te leo!