02/03/2020
Los cuencos tibetanos tradicionales están hechos artesanalmente con una aleación de siete metales, oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo. Permiten obtener relajación a través de un masaje vibracional o de sonido. Es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual.
Actúa como fuente de energía para todo el cuerpo. Afloja y libera tensiones musculares. Aumenta en general las defensas del organismo y brinda paz interior. Trabaja sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas muy racionales o con estrés mental.
Las personas que han experimentado un masaje vibracional con cuencos tibetanos experimentan grandes cambios, mayor claridad mental, aumento de la creatividad, mayor concentración, mayor visión de futuro y una gran sensación de paz. El resultado es un individuo más productivo, más centrado, más feliz, más sereno, más equilibrado, más coherente.
Su práctica regular ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con el entorno. Los sonidos que emanan de estos maravillosos cuencos son un gran apoyo para la meditación ya que estimulan la actividad de ondas cerebrales de tipo alfa y beta y despierta la capacidad de dar y recibir. La ciencia y la experiencia nos dice que todo es energía, todo es vibración.
Principales beneficios del masaje:
* Mejora la capacidad para adquirir un estado de relajación profunda.
* Ayuda a la estabilidad mental y emocional.
* Aumenta la creatividad, concentración capacidad de acción
* Refuerza el sistema inmunológico.
* Armoniza las células del cuerpo.
* Aumenta la autoconfianza.
* Controla los estados de ansiedad, depresión, estrés, insomnio e hiperactividad.
* Equilibra el cuerpo físico, emocional, mental y espiritual.
* Deshacer patrones de comportamiento y emocionales.