28/05/2026
Hemos normalizado tanto el control con la comida…
que muchas personas ya ni siquiera se dan cuenta de que viven en un estado constante de vigilancia.
Pensamos que para cuidarse hay que:
→ compensar
→ corregir
→ controlarse
→ exigirse
→ “hacerlo perfecto”
Y entonces cualquier mínimo “error” hace que sientas que ya has fallado.
Que tienes que empezar otra vez.
Que esta vez tienes que hacerlo mejor.
Que te falta fuerza de voluntad.
Que no estás siendo constante.
Y así acabas atrapada en un ciclo de volver a empezar dietas una y otra vez.
Como si cuidarte tuviera que doler.
Como si pasar hambre, vigilarte o vivir pensando en comida fuera normal.
Pero no lo es.
Y aunque muchas de estas conductas estén súper normalizadas, eso no significa que tengas que seguir viviendo así.
Porque cuidarte no debería sentirse como una lucha constante contigo misma.
Descubre las 7 trampas que usa tu policía interior 👮♀️ para mantenerte atrapada en el mismo patrón una y otra vez.
Comenta 𝐏𝐎𝐋𝐈𝐂𝐈𝐀 y te la envío gratis