23/11/2025
El frío ❄️ me invita a la lentitud. Amanece con su capa de hielo sobre la naturaleza recordándome que mis primeros pasos del día deberían ser lentos. -4°C.
Aparece la calma de esperar a que los rayos del sol descongelen una parte del paisaje, dándome la señal para salir y empezar el día en el exterior. Mientras, observo el juego de luces y sombras que hacen los arboles en los diferentes momentos del amanecer. Escribo mis pensamientos, mi estado presente. Escribo sobre todo aquello que aún no he procesado en los últimos meses. Escribo mis reflexiones sobre los ritmos de la sociedad y los ritmos de mi cuerpo y naturaleza. Me repito el mantra que me acompaña desde hace dos meses... Slow please.
Hace años, la sobreproductividad y la aceleración se instauraron en mi para hacer y crear muchas cosas que hoy tengo. Pero... este otoño... suelto definitivamente estas capas que algún día me formaron asignándoles un nuevo rol. Me bajo del ritmo frenético de la rueda en la que nos meten y en la que yo elegí seguir desde mis creencias. Mi cuerpo necesita que lo habite, mi mente pide desaceleración e integración, mi energía quiere foco y calidad, mi alma tiene todo lo que necesita.
Gracias frío, por recordarme y traerme todo esto, aquí y ahora, en este momento en el que siento que un nuevo ciclo se instaura para vivir más alineada con mis ciclos, con conciencia y pausa.
Con amor,
Os abrazo. Deseo que el frío os pueda inspirar tanto como a mi este fin de semana.