05/05/2026
A veces vemos a un niño que grita, pega o insulta…
y pensamos: “se está portando fatal”.
Pero… ¿y si no fuera mala conducta?
¿Y si fuera una forma de protegerse?
Cuando un niño crece sin suficiente seguridad emocional, su forma de estar en el mundo cambia.
Aprende a defenderse.
A anticipar.
A no confiar del todo.
Es ahí donde aparecen conductas que nos descolocan…
pero que en realidad están intentando sostener algo por dentro.
No es que no quiera vincularse.
Es que, en algún momento, vincularse no fue seguro.
A eso, yo he empezado a llamarlo escudos relacionales.
Quizás no necesitamos niños que se porten mejor…
sino adultos que aprendamos a mirar más allá.
—
¿Tú qué crees que hay detrás de estas conductas?
En unos días subiré un artículo para compartir con vosotros/as el Modelo de Ternura Estructurante y Reparación que guía mi mirada de trabajo con niños, niñas y adolescentes en contextos de trauma vincular infantil.
🌸 Ternura Estructurante y Reparación 🌸