
16/07/2025
CALMA MENTAL Y YOGA
La calma mental en la práctica de yoga y meditación no es simplemente una ausencia de pensamientos, sino una cualidad de presencia lúcida y estable que transforma la relación con la experiencia. En el Yoga Sūtra de Patañjali se afirma: “Yogaś citta-vṛtti-nirodhaḥ” (YS I.2), es decir, el yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente. Este estado no implica represión, sino una reorientación del flujo mental hacia una conciencia sin apego.
Desde la perspectiva neurocientífica, diversos estudios han demostrado que la meditación yóguica reduce la actividad en la red neuronal por defecto (DMN), asociada con la rumiación y el diálogo interno autorreferencial. En su lugar, se activa una red de atención sostenida, facilitando una experiencia de presencia abierta y sin juicio.
Esta serenidad mental es conocida en el budismo como samatha, un tipo de concentración tranquila que estabiliza la mente y prepara el terreno para la visión profunda (vipassanā). Thich Nhat Hanh escribió: “La calma es nuestra verdadera naturaleza. Es lo que somos cuando dejamos de correr”. La calma no se concibe como evasión emocional, sino como regulación consciente del sistema nervioso autónomo a través de la respiración, el cuerpo y la atención.
La calma mental que la práctica de yoga favorece e incrementa, es una puerta hacia una conciencia más profunda, integradora y compasiva.
~José Manuel Martínez Sánchez